Frigorífico no enfría pero el motor funciona: qué hacer

¿Tu frigorífico hace ruido de motor pero no enfría? Descubre las causas más comunes según si falla solo el frigorífico o también el congelador.


Es una de las averías que más desconcierta: el frigorífico suena como siempre, el compresor funciona, la luz se enciende… pero los alimentos no se mantienen fríos. Antes de entrar en las causas, hay una primera comprobación que ayuda mucho a acotar el problema.

Primer paso: ¿falla solo el frigorífico o también el congelador?

Esta distinción es clave porque apunta a causas muy distintas:

  • Si el congelador sí congela bien pero el frigorífico no enfría: el problema suele estar en la circulación del aire frío hacia el compartimento del frigorífico (ventilador, conducto obstruido, exceso de escarcha), no en el sistema de refrigeración en sí.
  • Si ni el frigorífico ni el congelador enfrían: es más probable que el problema esté en el propio sistema de refrigeración (gas, compresor, termostato general) o en la ventilación externa del aparato.

Por qué mi frigorífico no enfría aunque el motor funcione: resumen rápido

CausaFrecuenciaDificultad de solución
Termostato mal reguladoMuy altaMuy fácil
Puerta que no cierra bien (burlete deteriorado)AltaFácil
Condensador trasero sucioAltaFácil
Exceso de carga que bloquea la circulación de aireAltaMuy fácil
Exceso de escarcha en el evaporadorMediaFácil-Media
Ventilador interno averiado (frigoríficos No Frost)MediaMedia-Alta
Mala ventilación externa (poca separación con la pared)MediaMuy fácil
Fuga de gas refrigeranteBajaAlta (técnico)
Compresor desgastado («cansado»)BajaAlta (técnico)

A continuación, cada causa explicada en detalle.

1. Termostato mal regulado

Es la causa más simple y la primera que hay que descartar. Si el termostato está ajustado en una posición muy baja, o se ha movido accidentalmente al limpiar o guardar alimentos, el frigorífico puede estar funcionando muy por debajo de la temperatura necesaria.

Solución: ajusta el termostato a la posición recomendada (equivalente a unos 4 °C, como se explica en detalle en nuestra guía sobre la temperatura ideal del frigorífico) y espera 6-8 horas antes de comprobar si mejora, ya que el frigorífico tarda un tiempo en estabilizarse tras cualquier cambio.

2. Puerta que no cierra bien

Si el burlete (la goma de la puerta) está deteriorado, sucio o deformado, entra aire caliente de forma constante, y el compresor puede trabajar sin descanso sin conseguir bajar la temperatura interna lo suficiente.

Cómo comprobarlo: cierra la puerta sobre una hoja de papel a distintas alturas; si sale con poca resistencia en algún punto, el sellado no es correcto ahí.

Solución: limpia bien el burlete y, si está agrietado o deformado, sustitúyelo por uno compatible con el modelo. Es una reparación económica y sencilla.

3. Condensador trasero sucio

El condensador (la rejilla metálica en la parte trasera o inferior) disipa el calor que extrae el sistema de refrigeración. Si acumula mucho polvo, esa disipación se reduce y el compresor tiene que esforzarse más sin conseguir el mismo resultado.

Solución: con el frigorífico desenchufado, limpia el condensador con un cepillo suave o un aspirador con boquilla estrecha. Se recomienda hacerlo al menos una vez al año, con más frecuencia si hay mascotas en casa.

4. Exceso de carga que bloquea la circulación de aire

Si el frigorífico está muy lleno, o los alimentos están colocados de forma que tapan las rejillas de ventilación interna, el aire frío no circula correctamente por todo el interior, dejando algunas zonas mucho menos frías que otras.

Solución: revisa que ninguna rejilla de ventilación interna esté tapada por alimentos, y deja un margen de separación entre los productos y las paredes del frigorífico.

5. Exceso de escarcha en el evaporador

En frigoríficos estáticos, si el evaporador (la pared trasera) acumula demasiada escarcha, reduce mucho su capacidad de enfriar el interior, aunque el compresor siga funcionando con normalidad. En frigoríficos No Frost, esto puede ocurrir si el sistema de descongelación automática ha fallado.

Solución: en modelos estáticos, descongela siguiendo el proceso habitual cuando la capa de hielo supere los 3-5 mm. En modelos No Frost, si aparece hielo visible, es señal de una avería en el sistema de descongelación que conviene revisar (puedes consultar más detalle en nuestro artículo sobre el hielo en la pared trasera del frigorífico).

6. Ventilador interno averiado (frigoríficos No Frost)

Si tu frigorífico es No Frost y el congelador sí enfría con normalidad pero el frigorífico no, lo más probable es que el ventilador encargado de repartir el aire frío desde el congelador hacia el compartimento del frigorífico esté averiado o bloqueado.

Qué hacer: el acceso a este ventilador implica desmontar el panel trasero interior, por lo que se recomienda la revisión de un técnico si no tienes experiencia previa con este tipo de reparaciones.

7. Mala ventilación externa

Si el frigorífico está instalado muy pegado a la pared, dentro de un mueble sin apenas huecos de ventilación, o cerca de una fuente de calor (horno, radiador, luz solar directa), el condensador no puede disipar bien el calor extraído, reduciendo la eficacia general del enfriamiento.

Solución: deja al menos 5-10 cm de separación con la pared trasera y los laterales, según las indicaciones del fabricante, y evita ubicarlo junto a fuentes de calor.

8. Fuga de gas refrigerante

Si el compresor funciona con normalidad pero el frigorífico no enfría en absoluto, ni el frigorífico ni el congelador, y ya has descartado el resto de causas, es posible que exista una fuga en el circuito de gas refrigerante. El compresor puede seguir funcionando (haciendo ruido) sin que haya suficiente gas circulando para producir frío.

Qué hacer: localizar y reparar una fuga de gas refrigerante requiere herramientas y certificación específica, por lo que es una reparación que debe realizar siempre un técnico especializado.

9. Compresor desgastado («cansado»)

Con muchos años de uso, un compresor puede seguir arrancando y haciendo ruido, pero perder capacidad de comprimir el gas con la eficacia necesaria, reduciendo progresivamente el rendimiento de refrigeración hasta que deja de notarse frío en el interior.

Qué hacer: al ser uno de los componentes más caros del frigorífico, conviene que un técnico valore si compensa la reparación o si, dada la antigüedad del aparato, es más razonable plantearse su sustitución.

Cuándo llamar a un técnico

Es recomendable la revisión profesional si:

  • Has revisado termostato, puerta, condensador y ventilación, y el problema persiste.
  • Ni el frigorífico ni el congelador enfrían en absoluto.
  • Sospechas de una fuga de gas o de un fallo en el compresor.
  • El frigorífico hace ruidos nuevos o distintos junto con la falta de frío.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo debo esperar tras ajustar el termostato antes de comprobar si ha mejorado? Al menos 6-8 horas, ya que el frigorífico necesita tiempo para estabilizar la nueva temperatura, sobre todo si el ajuste ha sido significativo.

¿Es normal que el frigorífico tarde en enfriar después de un corte de luz? Sí, tras un corte de suministro es habitual que tarde varias horas en recuperar la temperatura óptima, especialmente si estuvo un rato desconectado.

¿Cuánto cuesta reparar una fuga de gas refrigerante? Suele oscilar entre 80 € y 150 € para localizar y sellar la fuga, más el coste de recarga de gas, dependiendo de la gravedad y accesibilidad del punto de fuga.


Este artículo tiene fines informativos. Si notas olor a quemado, humo o chispas junto con la falta de frío, desconecta el frigorífico de inmediato y consulta con un técnico cualificado.

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